CONÓCENOS

YoIn se encuentra en el barrio de Moratalaz, en una zona lindando con parques, con comercios y bares en los alrededores, aunque en una calle tranquila.

Suele ser fácil aparcar y no hay que pagar ticket.

Está a 5 minutos del metro de Artilleros (salida Cdor. Juan de Bobadilla) y los buses que paran al lado son el 30 y el 32; cercanos (en el barrio) paran el 8, 20, 71, 100, 113, 140, 142, 144.

GALERÍA


Algunas fotos de la sala y de las actividades

¿QUIÉN SOY?

Soy alguien que le ha tocado ser impulsada por esta misma pregunta, que me he tenido que perder lo suficiente para tener que volver a encontrarme, y que, a día de hoy, me siento agradecida y comprendo que soy quien soy por ir en busca de la respuesta a esa pregunta, una respuesta con la que sienta coherencia interna. El aprendizaje es aprender a mantener el equilibrio en el constante movimiento de la vida. Las caidas solo sirven para aprender a caerse menos, o por lo menos, hacerse menos daño.


Me llamo Natalia Martín Gonzalo, y llevo, conscientemente, desde el año 2006 en el mundo del desarrollo personal. He hecho cursos de técnicas mentales y corporales (desde reiki a quiromasaje). Me he formado como coach personal y formadora de inteligencia emocional. Desde 2007 soy practicante de yoga, e instructora desde 2014, actividad principal en mi vida cotidiana.


Mi principal interés es aprender sobre cómo funciona la mente, entendiendo que mente y cuerpo se interrelacionan constantemente, y cómo podemos sacarle el mejor partido. En este ámbito me interesa cualquier técnica que resulte empíricamente efectiva. Aprender sobre cómo somos, cómo funcionamos, cómo podemos funcionar y llevarlo de manera práctica a mi vida, es lo que antecede y está intrínsecamente unido a mi vida profesional.


Nuestra mente, La Mente, es algo que me resulta fascinante, a todos los niveles. Y, sin ser muy consciente de ello, ha habido numerosos hechos en mi vida, que me han conducido a una comprensión vivencial de que somos bastante ignorantes. Somos pilotos de un cohete espacial con los conocimientos básicos para conducir un patinete. Tenemos (somos) un maquinón que infrautilizamos, y que, aunque no te interese llegar a los entresijos, si consideras que en algún nivel de tu existencia hay margen de mejora (lo que sea que eso signifique para ti) puedes entrenar tu mente para que sea una aliada y el contenido subconsciente no suponga siempre un freno. Lo que pasa con estas cositas es que hay que hacerlo, quiero decir que no basta con hartarse de leer sobre psicología, neurociencia o espiritualidad. Es un trabajo personal, interior, que nadie puede hacer por ti. Autoindagación, autoconocimiento.


Mi pretensión es saber facilitar a los demás experiencias, y, con todo lo que hay que elegir, como elijo? Me mueve la libertad personal. Considero que cada una tiene su camino y que no todo nos sirve en cualquier momento. Que aunque mente sea todo el cuerpo (y más), podemos encontrar más afín un camino que predomine más lo corporal que lo mental, y viceversa. Que, tan importante es aprender a dejar de pensar, como aprender a pensar.


Con todo eso intento transmitir el yoga como lo entiendo, como un camino de mejora integral, de autoconocimiento y vivencia de nuestro ser. En lo físico, desde el respeto al propio cuerpo y sus necesidades, sin forzar pero explorando los límites de nuestra zona de confort. Estableciendo una escucha interna que deja de lado cualquier idea de competitividad. Facilitando maneras, también con el yoga físico, de ir aquietando la mente. Y compartiendo diferentes técnicas de meditación y yoga mental, para que cada cual encuentre SU camino.


Namaste